El Bien Común y la Comunidad

-Los seres humanos-declaró Kenneth R. Himes O.F.M. en su libro “Respuestas a 101 preguntas sobre las enseñanzas sociales católicas”-sólo florecen verdaderamente en el contexto de una comunidad.- Los seres humanos sólo logran su verdadero potencial si trabajan para promover y proteger el bienestar de la sociedad en su totalidad. Nuestra obligación de amar a nuestro prójimo no es sólo un compromiso individual: requiere asumir una responsabilidad social más amplia.

“Es imperativo que nadie, por indiferencia al cauce de los hechos o por inercia, sólo se remita a una moralidad individualista. La mejor manera de cumplir con nuestras obligaciones de justicia y amor es contribuir al bien común de acuerdo a nuestras propias limitaciones y a las necesidades de otros, y también promoviendo y ayudando a organizaciones públicas y privadas dedicadas a mejorar las condiciones de vida.”

- Gaudium et Spes:
Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual.
Concilio Vaticano Segundo, 1965.